martes, 10 de febrero de 2015

Obed Aarón II

Una luz
Una escarcha
La ceguera de tu presencia
El milagro en la cruz
Bajando y en marcha.
Tus ojitos
La escaramuza de tu sonrisa
Solo tus gestos bonitos
Una manita de amores.
Tu fragilidad me eriza
Me empalaga tu mirar
Son canciones,
Cada sutil  movimiento
Es de alegria gritar,
Para alejar el sufrimiento.
Un espacio-tiempo
Acupando el lugar del tormento
Esperándome en cada risa y mirada
Es una flor calada
En aquella roca que era mi ser
Tu perfume de inocente amorío
Es un balsamo que me recorre
Como un rio
Como el fragor del cielo, en tú palmita
Tenerte, prestado en mi vida,
Es la mejor de las conquistas.
Un fuego que consume con gusto
El disfrute pleno del milagro de la vida
Tú!
La encarnada pasión juvenil
La entrada al paraiso perdido
La confirmación de un Dios bueno
Que miró nuestras soledades
Y tu presencia nos dio.
Aleluya, Aleluya y gloriosa bendición!
Entenderte padre, oh Jehová!
Con este compromiso y lección.
Tú! Hijo amado, el inocente
Nosotros, los culpables
Y Dios, siempre a nuestro cuidado
Juntos, podria decir
El cielo a bajado...
@arorigen