Soy una planta de
espinas
Trepadora me señalan
Solo soy una
soñadora
Que emulando
deambulaba
Oh maestro! aquí
estoy anclado
En la colina
olvidada
Esperándote amado
Aunque los hombres
me tiren piedras
Aunque me señalen
mala hierba
Sigo tu camino al
sol
Buscándote en cada
rincón.
Soy culpable y tu
inocencia me sano
Como ignorarte en la
mañana
Si quien me
restituyo,
Fue tu mano herida.
No tuve culpa de
seguir la misma suerte
La mía ser una
burla de corona
La tuya amarnos
hasta la muerte.
Oh Maestro vuelve tu
mirada
Quiero oír otra vez
tu voz
Juntémonos otra ves
los dos
Cuéntame otra
parábola de nuestro pecado
Te prometo esta vez,
no me ocultare a llorar
Se que no tengo
belleza,
Mi etiqueta es el
daño
Que mis espinas
saben dar,
No es mi culpa
Es mi forma
material,
Aun sigo
arrastrándome en el suelo
Nadie quiere ponerme
en una maceta
Dicen ¿quien quiere
sembrar abrojos
En ves de sembrar
una violeta?
Pero yo recuerdo el
amor en tus ojos
Cuando un día me
creaste
Es por eso mi Señor
Espero tu saeta
Librándome de la
miseria humana
Que mira lo
exageradamente banal
Que se olvidan de tu
sacrificio
Y de la liberación
total
Oh Señor!
Deseo ver tu pie de
nuevo
Llorando a nuestro
lado
Los que no tenemos
nombre, ni apellido, ni legado
Los que no vemos tu
cruz,
Sino que estamos
contigo crucificado.
Oh señor, verbo
encarnado
Regresaras en una
noche de satén
Y ser tan igual, a
las flores de tu edén
@afrorigen
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