domingo, 3 de enero de 2016

De Palestina

En una mirada
Sin clara observación
El desprecio por un alma
Se anuncia a la postulación
En un mundo tan grande
¿Cómo puede ser nuestra mente tan chica?
Negamos nuestro desprecio
Recubriendole de escusas
Algunas de religión
Otras en mera ilusión
¿Quien paga el precio,
Por tener más civilización
Y menos humanidad?
Jesús, aún sigue llorando!
Así como lo hago yo.
Ten piedad de nuestra indiferencia
No nos pagues conforme a nuestras obras,
Ten misericordia Dios!
Porque cada día habitamos más la sombra
Cuida de nuestros niños
Que son víctimas de este mundo
Una idea desenfrenada que oprime
Este monstruo que devora carne humana
Que bebé sangre inocente
Que nos arrulla con cánticos elocuentes
Para seguir teniendo controladas,
Nuestras mentes.
Sigue el látigo silente,
Lastimando el costado
Mientras olvidamos lo urgente
Palestina resiste!
Tu infancia es la esperanza emergente
Un día comerán juntos
La oveja y el león
Así cantará la canción
Somos hijos de un Dios justo.
@afrorigen

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